Las vacaciones y los meses de calor del verano ya han pasado, eso significa que gradualmente las temperaturas van a ir bajando y dando paso al duro invierno y a las consecuencias que este pueda tener: gripes, catarros, disminución de vitamina D…etc 

Es por ello que, aunque nos guste disfrutar de unas temperaturas más moderadas, debemos ser precavidos y disponer de buena salud para evitar posibles reacciones en el cuerpo que nos dejen inoperativos durante largos periodos de tiempo. 

Al contrario de lo que mucha gente pueda pensar, mantener una buena salud a largo plazo no es tan difícil como puede parecer en un principio. A continuación, te damos unos trucos muy fáciles de llevar a cabo para aumentar tus defensas

Cómo estimular las defensas 

Con el otoño o el invierno se propician las condiciones perfectas para que los virus proliferen de forma más rápida. La humedad y el frío provocan que las mucosas estén más susceptibles a la entrada de estos microorganismos que, además, son más fáciles de contagiar debido a la tendencia de estar en sitios cerrados y sin ventilación durante esta época del año. Por eso, tener en cuenta ciertos hábitos puede salvarnos de sufrir malestares o enfermedades más graves: 

  • Consumir vitaminas. Las carencias de vitaminas perjudican al sistema inmune. Por lo que planificar la ingesta de un número considerable de frutas y verduras es realmente importante .Ten en cuenta, sobretodo, aquellas que sean portadoras de vitamina C ( naranja, kiwi, pimiento verde…), vitamina A (tomate, espárragos, brócoli..) o vitamina E ( aceite de oliva, frutos secos, hortalizas de hoja verde..). De esta forma, colaboraremos en reforzar las barreras naturales de las mucosas, aportaremos compuestos antivirales a la sangre y ayudaremos a restaurar nuestro sistema inmune de forma más rápida. 

  • Dormir bien. A pesar de que este sea uno de los consejos más comunes, es realmente determinante darle a nuestro cuerpo un buen descanso. Dormir menos de 7 horas al día, se relaciona directamente con tener hasta tres veces más posibilidades de desarrollar infecciones víricas. 

  • Tener una buena higiene. Los constipados u otras infecciones se contagian a través del contacto con objetos o por gotitas que emitimos al hablar, toser o estornudar. Es por ello que, lavarse mucho las manos, la cara y usar la mascarilla regulatoria de forma correcta, es crucial para evitar al máximo posible que nos contagien o, por el contrario, que contagiemos nosotros mismos. 

  • Hacer deporte. Muchos estudios han concluido que hacer ejercicio baja mucho las probabilidades de caer enfermos, pues produce un aumento de los anticuerpos del sistema inmune. Más específicamente, aquellos deportes que conlleven resistencia con una actividad física moderada (natación, hacer running, bicicleta…) serán los más efectivos para esta finalidad.

Tratamientos naturales para mejorar tus defensas

Si además de llevar una rutina saludable para nuestro organismo, queremos darle un pequeño refuerzo natural, no te preocupes. Hoy en día, existen a nuestro alcance múltiples remedios a base de productos naturales que pueden darnos un plus a la hora de evitar infecciones

  • Equinácea. Muy conocida por su efecto inmunoestimulador. Se sabe que promueve la producción de los Linfocitos T y aumenta la actividad de los fagocitos, aportando propiedades antitumorales, antivirales y antifúngicas (prevención del crecimiento de algunos hongos). No obstante, se aconseja hacer una ingesta de la misma de forma moderada, haciendo descansos pasados los 8 meses desde su primera toma. Tampoco debe consumirse en caso de estar embarazada o ser menor de edad. 

  • Propóleo. Su uso terapéutico se remonta a tiempos muy antiguos y, no es de extrañar, ya que resulta ser muy útil en contra de las infecciones, teniendo un gran poder antimicrobiano que ayuda también a la curación de heridas, herpes, afecciones en la boca o problemas en la piel. Además, se pueden encontrar en muchos productos como cremas, jabones o cápsulas. 

  • Jalea real. Su composición es una de las más completas. En ella, encontraremos la aportación de distintos grupos de vitaminas (B,C, E y D), dosis de ácido fólico, proteínas, zinc, manganeso, potasio, hierro, aminoácidos entre otros. A parte de su poder antibacteriano y eficacia contra los microbios, es muy útil para aportar energía y vitalidad al cuerpo. 

  • Romero. Además de su increíble olor, tiene propiedades balsámicas y unos buenos niveles de vitamina C. Normalmente se suele encontrar en forma de infusión, sin embargo, no se recomienda para gente que sufra de hipertensión, epilepsia o gastritis. 

Para conseguir productos con estos ingredientes, tan solo tendrás que acercarte por nuestra farmacia y preguntar a nuestro equipo. Debes tener en cuenta que cada persona tiene sus propias necesidades y es importante encontrar las propiedades más acertadas para tu caso particular.

Foto de Kristin Vogt en Pexels

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